"Y aquellos que pervirtieron la voluntad del pueblo fueron puestos de rodillas, maniatados y sometidos por la fuerza..."

Codex Supliccium, III-24
 
 

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Domingo Arcomano 


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Año II, Volumen Nro. 12 - Diciembre/Enero de 2008  

Alfredo Mason: "Sindicalismo y Dictadura-Una historia poco contada (1976-1983)", Buenos Aires, Editorial Biblos, 2007, 166 págs.

Para una biblioteca nacional, para una biblioteca peronista

por Román Correa

 

La memoria y el olvido son dos funciones vitales para el hombre tanto en lo biológico como en lo espiritual. La interrelación de estos cuatro términos, inescindibles entre sí, definen cualquier instancia cultural (acto, serie o proceso) significativa y con calidad de proyección. El faltante de alguno de ellos o su inadecuado "uso" trastorna la existencia en una escala que va desde la enfermedad hasta la muerte. En nuestro país la degradación de la memoria pretendió arrojar al olvido segmentos completos de la historia, con la intención explícita de manipular el contenido de ese olvido y el objetivo de producir el cambio espiritual en el que se había fracasado por la vía de las armas. En el ámbito ya de la biopolítica, la banda cívico-militar de 1976 y la banda de "revolucionarios" que completaba la comparsa -con los impugnadores de ambos en los "democráticos" 80- se encontraron en el fondo del mismo inodoro antiperonista. Pasado el tiempo de la crítica de las armas (expresión altisonante de la época) y sin capacidad para instrumentar las "armas de la crítica" (otra), la pequeña burguesía derrotada en la aventura militarista se dedicó a reescribir la historia: desde el siempre retocado "Nunca Más" alfonsinista (redactado, no tan paradójicamente, por antiguos felpudos de la Junta Militar), a las interpretaciones de espontáneos varios y colaboracionistas viejos de la CIA -que formaban parte del aparato de "inteligencia" de la guerrilla- que de paso creaban el paisaje para los refritos de conocidas momias gorilas, como Gambini y Félix Luna, aprovechando la oportunidad para hacer unos pesitos con el cartoneo de la historia. Pero como los "gorilas" engendran "gorilitas" (que a su vez quedan detenidos en su desarrollo y no hay medicina que los haga crecer) aparecieron los Pigna, Chumbita, O´Donnell disfrazados de "nacionales" y una recua de periodistas/universitarios (o al revés) y "sobrinos" de Halperin Donghi para agregar cemento a la tumba sin fondo del peronismo. HABENT SUA FATA LIBELLI: era la misma historia del 55, que los encontraba más viejos, más cansados, más muertos.

Sin prisa, pero sin pausa, se va instalando la revisión de la historia del último medio siglo, fundada no solo en la memoria popular sino en sólida documentación negada, omitida o sesgada por los "historiadores" de la mugre universitaria y los masturbadores nostálgicos de la "guerra popular".

En este contexto y con estos antecedentes aparece el libro de Alfredo Mason "Sindicalismo y Dictadura-Una historia poco contada (1976-1983)" que se beneficia no solo de la competencia intelectual del autor sino de su carácter de participante y testigo de la época que analiza.

En una excelente síntesis histórica y metodológica el autor introduce a un período cuya narración pretendió ser monopolizada -sin éxito, y en un hecho inédito en nuestra historia- por quienes resultando parte de la misma, fueron los derrotados: un paralelo, lo encontramos en el despliegue de la industria del cine norteamericano en relación a la guerra de Vietnam, donde los fracasados aparecen como los vencedores...morales, de modo de ocultar su derrota y la propia miseria moral; un precursor, en el "indigenismo": artefacto norteamericano de la fábrica del Smithsonian Institute, repetido al pie de la letra por la tilinguería progre.

La romántica "voz de los vencidos" no resultó más cercana a los hechos históricos que la de su contracara, actualizando nuevamente la tergiversación histórica como arma de la política.

Afirmaciones como "Seamos claros: no era a José López Rega a quien se enfrentaban sino al mismo Perón (...) -el punto de inflexión sería el 1 de mayo de 1974- miles de jóvenes encuadrados o seguidores de Montoneros van tomando la decisión de seguir a Perón o intentar constituirse en sus opositores" (p. 19) ponen blanco sobre negro el cuadro de situación de la época. Y éste es uno de los tantos párrafos luminosos que a lo largo del libro van definiendo contextos, actores y roles que legitiman la revisión e la historia inmediata en los términos que plantea el autor.

Desde el momento que Montoneros confluyó con el resto de las organizaciones guerrilleras para constituirse en enemigo -alguien que pretende a través de los hechos armados privar de la vida a otros- quedó sujeto fatalmente a la misma dialéctica.
Merece destacarse el tratamiento de Mason del "estado de situación" previo al golpe militar el 24 de marzo de 1976, el contexto internacional y el rol de la juventud de los 60 y 70. Aquí, una definición del autor vale como una definición de la época: "Se pretendía que el cambio fuera el horizonte donde se manifestara la realidad" (p.25). Y el horizonte es esa línea imaginaria que no se alcanza nunca: toda una definición de la utopía que, como tal, es reaccionaria. El autor destaca el rol de la juventud universitaria en el proceso marcando las diferencias entre los universitarios reformistas del 18 y los de las décadas del 60 y 70. Aunque justo es señalar el fracaso de ambos procesos: uno degenerado en burocratismo pedante y ladrón, disfrazado de progresismo (FUBA) y el otro bajo las balas de la dictadura del 76. Hoy, la mayor parte de los epígonos de los 70 reactualizan las prácticas fubistas facturando contratitos en la Universidad de la dependencia.

Aquel idealismo moral, se vehiculizó como idealismo político, cuyo sostén teórico fue un puchero ideológico, con más condimento colonial que tuétano, disfrazado -eso sí- con ropaje "popular". Ello permite comprender sin hesitación la ruptura de continuidad entre la resistencia peronista ("Perón vuelve") y la guerrilla montonera ("Perón, Evita, la Patria Socialista") y cuyo desenlace será el 1 de mayo de 1974.

Una mención especial merece el tratamiento que le da el autor a la estructura del pensamiento de los militares en 1976 (Capítulo II): con magnífico espíritu docente y claridad expositiva nos brinda una verdadera clase de historia de conceptos. Allí podemos espigar -aunque el autor no lo plantea en estos términos- que al igual que en la guerrilla, confluyen en la formación del pensamiento militar altas dosis de colonización ideológica, soberbia clasista, ignorancia supina, creatividad negativa y un desprecio mal disimulado por el pueblo argentino real. Algo poco estudiado y que el autor destaca es el punto de inflexión donde confluyen la "actualización" de la doctrina de guerra contrarrevolucionaria y el fin de una etapa de la resistencia peronista (la toma del Frigorífico Lisandro de la Torre, en 1959 y la formación guerrillera "Uturuncos"). El futuro estará signado, primero, por la influencia de la Revolución Cubana y más cercano en el tiempo al período analizado, por la lucha de calles del mayo francés de 1968.

El carácter funcional al golpe gorila del 76 de las distintas facciones guerrilleras (que el mismo Perón había caracterizado como "idiotas útiles") queda adecuadamente relevado en las págs. 71/76.

Una ironía (o no tanto) de la historia son los gráficos insertados en las págs. 92 y 93 de obra (Capítulo III: "La verdadera causa y el verdadero enemigo"), ejemplificativos del desastre económico argentino en manos de la banda cívico-militar: son los mismos índices de desastre que registra la actual gestión kirchnerista. En aquella época el enemigo era el peronismo y los trabajadores organizados gremialmente. Otra vez: la historia ya fue contada. Tanto los militares como la izquierda postulaban la ruptura del modelo sindical argentino y la validación de las organizaciones gremiales simplemente inscriptas en las discusiones de las convenciones colectivas (viejo anhelo del fracaso de izquierda en el seno de los trabajadores). Por derecha o por izquierda el enemigo era el movimiento obrero organizado de matriz peronista. A la luz del reciente fallo de la Corte -en su rol aparente de sirvienta contestona del régimen- que involucró a la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y al Personal Civil de las Fuerzas Armadas (PECIFA) y que posibilita postularse como delegado gremial sin afiliarse a un Sindicato, se pone en marcha la vieja ambición militar y trotzkista de limar al peronismo desde el centro de su poder: los sindicatos. No olvidar entonces que el gorilismo liberal y el gorilismo progresita que anidan en el cuarto piso del Palacio de Tribunales fue empollado desde el año 2003 por el actual gobierno.

En consecuencia, el libro de Mason establece sin solución de continuidad el nexo entre aquellos 70 y este principio de siglo, en el que la Argentina no hubiera podido siquiera iniciarse como Nación independiente sin la segunda resistencia peronista a través de los sindicatos, cuya síntesis también encontramos en el capítulo III de la obra. La mayor cantidad de muertos y desaparecidos fueron peronistas y del moviendo obrero, es decir quienes repudiaron siempre el accionar de la guerrilla como método revolucionario por sí mismo, máxime en un gobierno democrático, máxime cuando a cargo del Gobierno estaba Perón. No escapa a la navaja de Mason la actitud de las clases medias, segmentos "todo servicio" que como el electrocardiograma estan disponibles para todos los estados: apoyaron la guerrila, a Perón, a Videla, a Alfonsin, a Menem, a de la Rua, a Kirchner...(no nos olvidamos de Duhalde: el susto era tanto, que no hubo tiempo de apoyarlo).
Finalmente, a obra se cierra con una balanceada bibliografía incorporando títulos no habituales, concientemente omitidos por nuestros "próceres" del cartoneo.

Para decirlo en términos corrientes, Mason enchufó "la máquina de pelar gorilas". Aunque griten.

 

En este número:

Portada del Nro. 12
por  El Escarmiento
Con K de Kitsch, con K de Kolabó
por Domingo Arcomano
La judicialización de la gestión pública
por Santiago Mallorca
Pegándole una Pigna a la historia (3ra. parte)
por Alfredo Mason
Miriam Goldstein: "Jóvenes de película - La problemática juvenil en el cine argentino (1995-2001)"
por Domingo Arcomano
Alfredo Mason: "Sindicalismo y Dictadura-Una historia poco contada (1976-1983)"
por Román Correa
Joaquín Edwards Bello. Un nacionalismo artístico sudamericano
por Claudio Ferré Real
Del revisionismo histórico
por Víctor Saá
En la era del cartoneo de la historia...
por  El Escarmiento
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