"Y aquellos que pervirtieron la voluntad del pueblo fueron puestos de rodillas, maniatados y sometidos por la fuerza..."

Codex Supliccium, III-24
 
 

Editor:
Domingo Arcomano 


Secciones

[Portada]
[Editorial]
[Política]
[Economía]
[Internacional]
[Cultura]
[Medios]
[Recepción]
[Entrevistas]
[Memoriables]
[Contratapa]
Anteriores

N°1 - Jul/04
N°2 - Ago/04
N°3 - Set/04
N°4/5 - Nov/04
N°6 - May/08
N°7 - Jun/08
N°8 - Jul/08
N°9 - Ago/08
N°10 - Set-Oct/08
N°11 - Nov/08
N°12 - Dic-Ene/09
N°13 - Jun/09
N°14 - Dic/09
N°15 - Mar/10
N°16 - Dic/10
N°17 - Jul/11
N°18 - Ene-Mar/12
N°19 - Junio/12
N°20 - Oct/13
Descargar Números Impresos
Newsletter
Agregar en Google
Agregar a Mi Yahoo!
Agregar a Mi MSN
Año II, Volumen 8 - Julio de 2008  
Inmigración, grandes simios y P.S.O.E.

por Domingo Arcomano

 

El maltrato a los inmigrantes argentinos en España está lanzado a una escalada alarmante de la mano de los "progresistas" del PSOE. Si las empalizadas con electricidad para achicharrar africanos rivalizan con el muro anti-mexicano de la "gran democracia del norte", no es menos cierto que empardan largamente a las jaulas italianas llenas de albaneses, rumanos, libios, marroquíes y cuanto pueblo de la cultura mediterránea exista. La España de las guerras civiles y la Italia de las de independencia fueron los dos países que arrojaron en el siglo XIX oleadas de hambrientos sobre el continente americano, desde Terranova hasta Tierra del Fuego. Y ESTO ES LO QUE NO TENEMOS QUE HACERLES OLVIDAR. Muchos de sus biznietos y nietos que hoy -del otro lado del océano- comen dos veces o más por día, son los ejecutores de esta política de exclusión y persecución, montada sobre la crisis económica local disfrazada de seguridad nacional. Mientras el "cavallieri" Berlusconi se sacó la máscara y propone una versión más primitiva de las leyes raciales de Mussolini (1938), reclamando obtener -un tanto lombrosianamente- huellas digitales de los niños gitanos; la pandilla del PSOE hace malabares (en definitiva no dejan de ser los payasos de Europa) para hacer lo mismo sin que se note.

Sin dudas España no tiene suerte: Un iletrado con cara de vendedor de seguros los metió en una guerra ajena, que causó la muerte de decenas de personas en un repugnante atentado ferrocarrilero contra la población civil, le echo la culpa a la ETA y pretendió comprar una medalla honorífica a los norteamericanos (!!). Después, otro iletrado balbuciente, remedo de Kaspar Hauser, lanza el "Proyecto Gran Simio" -una actualización a la española de las teorías de Peter Singer- alegando que, dado que compartimos con ellos el 97% de características comunes -según otro gallego, Jesús Mosterín, sería 99%(1): extrañas matemáticas- esta situación nos torna moralmente obligados a no "utilizarlos" ni a maltratarlos (¿quien puede estar en contra de esto?). Es más, estaríamos obligados a concederles derechos casi iguales a ciertos seres humanos: dicho de otro modo, un chimpancé, un gorila, un bonobo, un orangután de culo colorado del zoológico de las Baleares serían superiores a un médico argentino en Calatayud que no tiene sus papeles de inmigración en regla. Al mono hay que perdonarlo porque no sabe escribir. Al otro hay que deportarlo, en lo posible con esposas de plástico. Aznar y Zapatero un solo corazón: por una España grande, una y única por la Gracia de Dios.

Entendemos que la escuela pública española atraviesa una crisis y que los titulares del Ejecutivo español han tenido problemas con los estudios universitarios (no se sientan solos, aquí estamos peor) pero no está demás señalarles que el 3% (o el 1%, como quiere el ¿filósofo? Mosterín) es lo que hace la diferencia entre el mamífero humano y el simio. ¿O se trata de un chiste? Podría tratarse de una reivindicación del tipo "sigan burlándose de nosotros, total podemos hacer el chiste más grande": una situación dramática e irreversible. Lo que nos deja perplejo es la siguiente hipótesis: si un Gran Simio llegara a poder comunicar en forma "inteligente" su deseo de ser Presidente de Repsol o Rector de la Universidad de Salamanca... ¿cómo harían los españoles para desandar el camino...?

La abundancia sin duda ablanda los cerebros, sobre todo los de aquellos que tardaron en empezar a comer; aunque tal ominoso pasado no pueda justificar el pragmatismo criminal del presente, y servirse para ello de académicos idiotas (en el viejo sentido clínico del término) o de ministros españoles que encarnan el PROGRESISMO REACCIONARIO. Algo está mal, muy mal, en la madre patria. Las ideas claras han perdido la batalla contra el estómago lleno: así cayeron los grandes imperios. De nada sirvieron el Muro de Adriano o la "noble Constantinopla" contra los "bárbaros" del norte o de Oriente. Como señaló un negro astuto y precursor: "yo no tengo problemas: voy a ser más blanco con la cruza, en cambio los blancos van a ser más negros". Este proceso es indetenible y las murallas no alcanzan. La cerrazón española tiene que definir de quién serán los cadáveres que se apilen frente a sus ciudades: Atila formaba muros con los muertos de las ciudades que sitiaba. Y el sitio ha comenzado.

La solución debe ser equilibrada entre los respectivos gobiernos. Ya que su falta, tarde o temprano hará renacer la Ley del Talión.

(1) Reportaje en Diario "Clarín", Buenos Aires, 06/07/2008.

En este número:

Portada del Nro. 8
por  El Escarmiento
Editorial
por Domingo Arcomano
Olvidos y decepciones
por Santiago Mallorca
Inmigración, grandes simios y P.S.O.E.
por Domingo Arcomano
El águila está de regreso (...y vino con un portaviones)
por José Luis Muñoz Azpiri (h)
El "Aniceto" no es lo que fue y el "Corazón de fábrica" lo ignora
por Eduardo Romano
"Leonera": un melodrama posmoderno
por Abel Posadas
"Perón. La formación de su pensamiento" de Carlos Piñeiro Iñiguez
por Domingo Arcomano
"Debates y combates. Por un nuevo horizonte de la política" de Ernesto Laclau
por Verónica Bermúdez Reinhardt
Arturo Jauretche: "Progresismo nacional o progresismo de factoría"
por Domingo Arcomano
Así hablaba Jauretche
por  El Escarmiento
Propietario: "El Escarmiento S. R. L."
Director: Domingo Arcomano
Jefe de Redacción: José Luis Muñoz Azpiri (h)


Todos los derechos reservados ® El Escarmiento SRL
  elescarmiento@elescarmiento.com.ar