"Y aquellos que pervirtieron la voluntad del pueblo fueron puestos de rodillas, maniatados y sometidos por la fuerza..."

Codex Supliccium, III-24
 
 

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Domingo Arcomano 


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Año II, Volumen 7 - Junio de 2008  
RESEÑA BIOGRAFICA DEL CORONEL FEDERICO A. GENTILUOMO
por Estela Alicia Gentiluomo de Lagier

Resulta difícil escribir en forma resumida sobre una personalidad de las dimensiones del Coronel Gentiluomo sin correr el peligro de incurrir en error. Para hacer justicia a sus valores morales, espirituales, intelectuales y humanos, habría que empeñarse en una ardua tarea de largo alcance; habría que estudiarlo a fondo en sus múltiples manifestaciones para elaborar un trabajo meditado y exacto que pusiera de relieve cuanto este hombre extraordinario fue, realizó y significó.

Este trabajo no aspira a otra cosa que a mostrar al lector una breve reseña de la vida de este gran idealista y a poner de manifiesto algunos de los hechos y producciones más salientes de su agitada y fecunda existencia.

Nace el 14 de febrero de 1912 en la ciudad de Buenos Aires. A los dieciséis años abraza la carrera de las armas, ingresando en el Colegio Militar de la Nación. En 1932 egresa con el grado de subteniente de infantería. Desde entonces fue jalonando una brillante carrera militar, a la par que cultivaba su espíritu, con tesón infatigable, preparándose para su futura acción en el campo de las ciencias y las artes.

Los vaivenes de su profesión lo llevan a recorrer el país en todas sus dimensiones. Ello le permite tomar contacto con el pueblo y, con su fina sensibilidad, comprende y hace suyas todas las inquietudes, aspiraciones, necesidades, y así, sin darse cuenta, va formando una sólida y profunda conciencia nacional y popular.

Su primer destino es el Regimiento de Infantería 9, en Corrientes, donde crea una agrupación juvenil de carácter social y cultural con objeto de promover el acercamiento entre civiles y militares. Tiene entonces 21 años. En 1935 pasa a Campo de Mayo, Escuela de Infantería. Al año siguiente, con el grado de teniente, es destinado al Regimiento 15 de Infantería; entonces conoció a la mujer que habría de ser la compañera de su vida. En 1937 pasa al Regimiento de Infantería, de La Plata, donde crea la Compañía de Aspirantes a Oficiales de Reserva, de la cual fue el primer Oficial Instructor. Destinos sucesivos: Regimiento de Infantería 19, en Tucumán, como teniente primero (1940); Batallón de Arsenales, en Rosario (1941); Regimiento 3 de Infantería, en Buenos Aires (1942); en 1943 ingresa en la Escuela Superior de Guerra; a mediados de año pasa al Comando de la Tercera Región Militar. Ya con el grado de capitán, regresa, a fines del mismo año, a la Escuela Superior de Guerra, donde permanece hasta 1946, en que es destinado al Primer Destacamento Motorizado Escuela. En 1948, ya con el grado de mayor, pasa a la Agrupación de Montaña Cuyo y es destinado, sucesivamente, a Mendoza y Uspallata. En 1949 pasa al Comando de la Quinta Región Militar, en Tucumán, y luego retorna al Regimiento 19 de Infantería como Jefe del Primer Batallón. A fines de 1950, es trasladado nuevamente al Comando de la Quinta Región Militar con el grado de teniente coronel. En noviembre de 1951 es destinado a la Dirección General de Propaganda del Ejército, que, por iniciativa suya, es convertida en Dirección General de Difusión. Y llegamos así al ocaso de su carrera militar, ya que en las postrimerías de 1954 es destinado a la Dirección de Obra Social del Ejército, con el grado de coronel; en 1955, luego de la Revolución Libertadora, el 21 de setiembre solicita su retiro voluntario del servicio activo, por no estar de acuerdo con los postulados de la revolución instaurada y con la posición adoptada por el Ejército.

Durante todos sus años de actividad en la Institución realizó numerosos aportes profesionales; y su producción intelectual fue aún más intensa. En 1944 presenta en los Juegos Florales de la ciudad de Tucumán un trabajo titulado "Génesis de la creación del Virreinato del Río de la Plata", que le valió el primer premio. En 1948 dicta un ciclo de conferencias en la Junta de Estudios Históricos de Mendoza y en el Centro de Residentes Mendocinos en la ciudad de Buenos Aires, sobre la participación de Mendoza en la gesta sanmartiniana. En ese mismo año dona a la Agrupación de Montaña Cuyo un busto de San Martín esculpido por él. En 1949 funda en Tucumán el Instituto Belgraniano Tucumano, del cual fue primer presidente, cargo que posteriormente se le acordó en carácter de honorado y perpetuo. Al año siguiente edita su primer libro, "San Martín y las provincias de Cuyo, precursor de la Nación en Armas", con el cual obtiene el primer premio y mención especial en el Congreso Nacional de Historia del Libertador, en Mendoza. A dicho congreso concurre en representación de las Fuerzas Armadas y presenta los trabajos siguientes: "San Martín ante la posteridad" y "Los planes de las operaciones del General San Martín", trabajo éste que se hace merecedor del primer premio. En el mismo año crea la Federación de Esgrima Femenina y es designado presidente de los Boy-Scouts de Tucumán. En 1951, alentado por el éxito obtenido con su primer libro, edita "Necochea el General Romántico" y paralelamente publica en Tucumán la revista "Ciudadela", órgano de difusión del Instituto Belgraniano Tucumano, y logra que el gobierno de la provincia apruebe y oficialice la instauración de la Semana Belgraniana.

Su permanente inquietud lo lleva a publicar la revista "Estampas del Norte", que refleja la vida y costumbres tradicionales del Norte argentino; y realiza un ciclo de audiciones radiofónicas sobre hechos históricos, de 1949 a 1951, en Tucumán. En 1952, ya en Buenos Aires, comienza a preparar una serie de estudios sobre figuras de nuestra historia. Paralelamente pone en el aire un ciclo de audiciones radiofónicas sobre temas históricos, que se extendieron hasta 1955, año en que es nombrado profesor del Colegio Militar de la Nación en las materias de Táctica e Historia Militar y designado asesor militar e histórico para la filmación de la película "La muerte en las calles". En 1953 publica, estando en la Dirección General de Difusión del Ejército, "Manual de doctrina y organización nacional" y "Dos mundos, Norte y Sur". En el mismo año presenta en el Primer Congreso de Historia de Santiago del Estero, con motivo de la conmemoración del Cuarto Centenario de la fundación de dicha ciudad, los siguientes trabajos: "Contribución de Santiago del Estero a la Guerra de la independencia", "El problema estratégico de la Revolución de Mayo entre 1812 y 1814" y "Un héroe poco conocido en la gesta sanmartiniana". En 1953 concurre al Primer Festival Internacional Cinematográfico de Mar del Plata en representación del Ejército. En 1954 publica su quinto libro con el título de "Güemes, el guerrillero genial". Es designado para representar al Ejército en la Feria Internacional Argentino-Chilena en la ciudad de Mendoza.

En 1955 es nombrado representante del Ejército Argentino como miembro de la Junta Nacional de Museos y Monumentos Históricos y tiene el honor de recibir en custodia, hasta su restauración, las banderas históricas deterioradas por el incendio de los templos en junio de dicho año.

A lo largo de estos años, y apasionado estudioso de la historia, pero romántico y sensible, trata de llevar al cine hechos y pasajes de nuestro pasado. Entre estos guiones podemos citar: "A la sombra de los Andes", novela histórica sobre la vida de Pedro Vargas, un espía de San Martín; "Los tres sargentos", "Macacha Güemes", "Los centauros de la quebrada", etcétera.

La Revolución de setiembre de 1955 lo sorprende con una serie de obras terminadas y a punto de publicar como "Discursos patrióticos", recopilación de discursos pronunciados por él a lo largo de su carrera; "Páginas de historia", "Belgrano soldado intuitivo", "El visionario de la patria" (estudio biográfico de Belgrano), "El General Las Heras"; conferencias...

Alterna sus actividades profesionales con las artes; sus condiciones de pintor, escultor, poeta, repujador, aspectos menos conocidos de su rica personalidad, daban solaz a las intensas horas de su vida y, si algo le faltara para integrarse, la segunda y agitada etapa, que comienza a partir del 16 de setiembre de 1955, la dedicará con plena madurez y en la plenitud de sus facultades intelectuales, al estudio político y filosófico de la Doctrina Justicialista, por la cual lucha denodadamente, aún con riesgo de perder su carrera y la estabilidad de su hogar; esta etapa de su vida es la más productiva y trascendente.

El 21 de setiembre de 1955, al ser derrocado el gobierno peronista, decide dar por terminada su carrera militar, siguiendo el dictamen de su hombría de bien, que le impide avalar, con la conservación de su status militar, tanto el hecho de la revolución como los postulados con que se pretendía justificarla. ¡El tiempo daría por acertado su enjuiciamiento moral de aquella fecha! Al efecto envía tres telegramas: el primero, al Comandante en Jefe del Ejército, para solicitar su retiro; en el segundo explica las causas del pedido ("no estar de acuerdo con los postulados de la revolución"); el tercero va dirigido al presidente del Partido Peronista y en él solicita su afiliación. ¡En el momento en que tantos desertaban, él abordaba el barco para luchar y tratar de salvar lo salvable!

Inmediatamente toma contacto con los dirigentes políticos y gremiales del justicialismo y trata de entablar el diálogo con el gobierno, por intermedio del entonces Jefe de Estado Mayor Conjunto, general Aramburu. Al producirse el golpe de Estado de noviembre y ser proscrito el peronismo y perseguidos sus adictos, comienza para el coronel Gentiluomo lo que podría denominarse "etapa de conspiración". A mediados de diciembre, culminaba una reunión en la cual se trataban los últimos detalles de la contrarrevolución encabezada por él; pero es detenido a causa de la delación de un conjurado. A partir de este suceso, empieza para él su peregrinación por las cárceles del país: Policía de La Plata, barcos "Washington" y "París" en éste comienza una huelga de hambre, que se prolongó por 53 días y cuya finalidad era lograr una entrevista con el presidente de la Nación; Hospital Militar Central, Martín García, Penal Militar de las Fuerzas Atinadas (en Magdalena), Usuahia, Penitenciaría Nacional, Departamento de Policía, Cárcel de Caseros. Es juzgado y condenado a destitución, con dos años y cinco días de prisión, que da por cumplida el 23 de diciembre de 1957. Durante esos años de enclaustramiento y desde las diversas prisiones ha mantenido contactos fuera y ha ido perfeccionándose en el conocimiento de la doctrina justicialista. Envía cartas, consejos orientadores a quienes se han nucleado en torno a él y lo siguen, pese a su prisión. En 1957, y desde la cárcel publica el periódico "Pero. . . ¿qué dice el pueblo?", órgano de prensa desde el cual mantiene encendida la antorcha del justicialismo ortodoxo y de la línea dura, combatiendo al gobierno y haciendo sentir la voz de protesta de un pueblo injustamente silenciado, oprimido y perseguido.

En 1956, y desde la cárcel, se anota como alumno en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la ciudad de Buenos Aires y comienza a estudiar abogacía. Rinde varias materias, que aprueba con la calificación de sobresaliente; pero no puede continuar rindiendo, porque sus carceleros se lo impiden. ¡Una vejación más dentro del sistema de opresión que hubo de soportar!

Cumplida su primera condena, se lanza inmediatamente a la lucha activa. Llega así 1958 con las elecciones de febrero encaminadas a devolver al país su legalidad constitucional. A su juicio, el pacto peronista-frondizista es una farsa, y el movimiento mayoritario iba a sufrir una nueva traición. Por eso lo combate y propicia el voto en blanco, oponiéndose abiertamente a la orden de votar a Frondizi. Desde su periódico, en tribunas y por todos los medios a su alcance pide al pueblo que no se deje engañar y vote en blanco. Publica, al efecto, un trabajo titulado "La gran oportunidad", donde expone sus puntos de vista y da sus soluciones. En las elecciones se obtiene un millón de votos en blanco, fruto de su denodado esfuerzo y que demostraron que el pueblo no tenía los ojos vendados.

A mediados de 1958 funda el M.O.P.I. (Movimiento Ortodoxo Peronista Intransigente), que es un movimiento interno de orientación dentro del partido peronista y única fuerza organizada en esos momentos. A comienzos de 1959 es detenido y puesto a disposición del Poder Ejecutivo, acusado de estar preparando un movimiento de agitación en ocasión de la visita del entonces presidente de los Estados Unidos de Norteamérica, general Eisenhower. Pasa tres meses en prisión y luego se ve obligado a abandonar el país. Por cuatro meses permanece en Montevideo; de nuevo en la Argentina y en enero de 1960 es detenido y puesto a disposición del Poder Ejecutivo. El texto de la orden de arresto dice "Ser elemento peligroso para la estabilidad del gobierno". Está en prisión durante seis meses en el Regimiento 3 de Infantería. Puesto en libertad, opta por salir de la Argentina y se radica en Montevideo durante un año. En ese lapso prepara y publica un libro titulado "Y serán los pueblos", estudio filosófico y sociológico sobre el hombre y la doctrina justicialista.

A su regreso al país es nombrado miembro del Consejo Coordinador del Partido Peronista y durante el resto de 1961 dicta un ciclo de conferencias sobre aspectos doctrinarios en casi todas las ciudades del país. Durante 1962 continúa con sus actividades políticas y dictando conferencias sobre la Doctrina Justicialista. Paralelamente a esto, prosigue sus estudios de Derecho en la Facultad.

En 1963 participa activamente en la campaña política con motivo de las elecciones presidenciales y nuevamente, no estando de acuerdo con el pacto, se enrola en las filas del Partido de la Justicia Social junto con los doctores Leloir, Albrieu, Rocamora y otros. Al mismo tiempo y siempre ansioso de acrecentar sus conocimientos humanos, se anota como alumno regular en la Universidad Argentina de Ciencias Sociales en las disciplinas de Sociología y Ciencias Políticas.

El año 1964 marca quizá su retiro de la lucha activa para continuar su acción en el campo puramente doctrinario y filosófico. En 1965 sufre el golpe más tremendo de su vida al perder a su a compañera de treinta años, brutalmente asesinada por elementos pertenecientes al régimen que soporta el país. Si las cárceles, las vejaciones de todo color, los destierros y las traiciones no habían conseguido quebrarlo, esta desaparición lo quiebra moral y espiritualmente al perder su punto de apoyo y su fuente de energía. Desde ese momento se dedica exclusivamente a descubrir a los autores e instigadores de crimen tan horrendo e injustificado. Por desgracia, los intereses políticos en juego hacen que la justicia no pueda ser completa, ya que dan por cerrado el caso en uno de los autores materiales, y sus esfuerzos por presentar pruebas son sistemáticamente rechazados.

Durante dos años se encierra en sí mismo tratando de superar su quebranto moral y se dedica a actividades particulares escribiendo y montando programas de tipo cultural para radio, televisión y cine. En 1966 está a punto de filmar su película "Macacha Güemes", luego de haber conseguido el apoyo del gobierno de la provincia de Jujuy. Pero, al producirse la "Revolución Argentina" y cambiar los gobiernos provinciales, la filmación no llega a concretarse.

Hacia fines de 1968, luego de profundo y meditado análisis y debidamente documentado, comienza a dar forma a lo que habría de ser su obra póstuma: "Desafío a la Revolución Argentina", que termina en la segunda mitad de 1969. Desgraciadamente, la enfermedad que acabaría con su existencia, hace presa en él y lo obliga a permanecer durante seis meses internado, sufriendo física y moralmente al sentirse impotente para luchar contra la multiforme adversidad.

El cinco de junio de 1970, a la edad de 58 años, pierde su último combate. ¡Sólo la muerte pudo derrotarlo físicamente!

Desaparece así un hombre que supo vivir su vida con plenitud y que deja tras sí un valioso caudal de conocimientos y de realizaciones, cuya valoración queda librada a la crítica honesta de quienes aún tienen fe en la capacidad de los argentinos para gobernar a los argentinos con mente y espíritu de auténtica argentinidad... (continúa en contratapa)

En este número:

Portada del Nro. 7
por  El Escarmiento
La renovación del gabinete y alrededores se impone como principio de solución
por Domingo Arcomano
Argentina, al este de Java
por Santiago Mallorca
Keynes
por  El Escarmiento
Mirtha Legrand ya no vende fantasías
por Abel Posadas
Un teatro argentino para la nueva argentina
por  El Escarmiento
"El debate Zaffaroni-Pitrola - La criminalización de la protesta social"
por Domingo Arcomano
Coronel Federico A. Gentiluomo
por Domingo Arcomano
Reseña biográfica del Coronel Federico A, Gentiluomo
por Estela Alicia Gentiluomo de Lagier
Coronel Federico A. Gentiluomo
por  El Escarmiento
Propietario: "El Escarmiento S. R. L."
Director: Domingo Arcomano
Jefe de Redacción: José Luis Muñoz Azpiri (h)


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