"Y aquellos que pervirtieron la voluntad del pueblo fueron puestos de rodillas, maniatados y sometidos por la fuerza..."

Codex Supliccium, III-24
 
 

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Domingo Arcomano 


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Año I, Volumen 4/5 - Noviembre de 2004  
LOS DERECHOS HUMANOS® NO SON MARCA REGISTRADA
por Alfredo Mason

Cuando reflexionamos sobre nuestra Patria en estos días, nos parece estar en presencia del país de las maravillas... solo nos falta Alicia. ¿Por qué? Porque no se puede entender lo que allí sucede con la lógica del mundo real. Y si no, cómo podremos entender la disputa por la cuantía del dolor entre las madres de un joven secuestrado y otro desaparecido. Si ello posee alguna racionalidad es la que informa la confrontación como metodología (cuestión esta que ha sido la "cultura oficial" en los últimos tiempos)(1).
Este no es el camino que hemos elegido para abordar la cuestión de los Derechos Humanos, por el contrario, preferimos colocarnos en el sitio de una generación que pagó todos los precios, el de sus errores y el de sus aciertos; a su vez, dentro de ella, en el lugar de los trabajadores.

 

Todo empezó un 24 de marzo...

Precisamente, por ser la generación que irrumpe social y políticamente entre fines de los '60 y principios de los 70, para ella todo empezó un 24 de marzo.

¿Cuál era la situación un día antes? El Gobierno en manos de María Estela Martínez de Perón carecía de poder, lo cual significa que cualquier institución o grupo se transformara en un factor de poder que buscaba ver cumplidos sus intereses y demandas a costa del resto, creando el desorden consecuente. La solución institucional que se plantea son las elecciones anticipadas para fin de ese año 1976. En esa perspectiva, los trabajadores organizados a través de sus sindicatos y la CGT, aparecen como las instituciones con mayor poder concentrado, lo cual podría traducirse que el candidato a nuevo presidente del Justicialismo debería contar con su aprobación o directamente salir de sus filas.

Los Montoneros han sido derrotados al ser expulsados de la Plaza de Mayo por Juan D. Perón el 1° de mayo de 1974 y sus acciones -como el intento de copamiento del cuartel de Monte Chingólo- tienen más de suicidio colectivo que de acción político-militar. Las FFAA han planteado una salida "a la uruguaya", donde se mantiene la fachada constitucional por no derrocar al Presidente pero se disuelve el Congreso y ellas nombran a los ministros. Esa propuesta ha sido rechazada. La oposición reconoce públicamente su incapacidad para plantear soluciones(2).

Los que sí poseen una estrategia clara y deciden que el momento ha llegado son grupos ligados a los intereses del capital financiero que se que aspiraban estos sectores era más caracterizan por ser económicamente liberales y políticamente reac-profundo que un mero reemplazo de cionarios. Allí se enfilan Jaime L.E. Perriaux(3) -fuertemente ligado a la camarilla militar- y en cuya casa se reunían para conspirar Martínez de Hoz, Enrique Loncan, Mario Cadenas Madariaga, Luis y Carlos García Martínez, Guillermo Zubarán, Horacio García Belsunce, Luis García Venturini, Alberto Rodríguez Varela, general (R) Hugo M. Miatello. Los enlaces con el Ejército serán los generales Santiago O. Riveros y Carlos G. Suárez Masón. También informan al almirante Emilio E. Massera. En forma indirecta mantenían contactos Walter Klein, Adolfo Diz, Alejandro Estrada y Manuel Solanet(4). Todos ellos cubrieron cargos en el estado a partir del 24 de marzo de 1976.

La Asamblea Permanente de Entidades Gremiales Empresarias (APEGE) nuclea los sectores que se oponían al término del mandato de Martínez de Perón y su sucesión, por una fórmula proveniente del Justicialismo o de la "oposición complaciente". El cambio a que aspiraban estos sectores era más profundo que un mero reemplazo de presidente, y APEGE jugó un papel de relevancia en la desestabilización del Gobierno, cuyo punto culminante fue el "lock out" de febrero de 1976, convocado bajo los siguientes objetivos: el reestablecimiento del orden, de los de- rechos individuales, la revisión de la "filosofía colectivista y estatista" (sic) imperante, la derogación de la legislación laboral que otorgaba privilegios e inmunidades inadmisibles y la eliminación del proceso inflacionario.

Por su parte la Sociedad Rural Argentina (SRA) al igual que Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) participaban de esta visión y tomaron iniciativa. Su presidente, Celedonio Pereda, comienza en 1975 una serie de "disertaciones" en ámbitos castrenses sobre la problemática del sector, que culminaron con una audiencia solicitada al Comandante en Jefe del Ejército -general Jorge Rafael Videla- para explicarle que el debilitamiento del sector agropecuario afectaba a la seguridad nacional(5). Hacia fines de 1975 e integradas a APEGE, convocaban a la movilización "...contra el orden institucional, exhortando a la unidad de criterios de todo el empresariado para frenar el avance de los poderes del estado sobre la actividad privada..." (sic) (6).

La Cámara Argentina de Comercio (CAC) fue una de las más severas críticas del Gobierno justicialista y así lo expresaba su presidente Armando Braun: "...la crisis que enfrenta hoy nuestro país tiene carácter general y alcanza igualmente a todas las manifestaciones de la vida nacional. Como un cáncer, la crisis ha penetrado, se ha extendido y se ha terminado por contaminar todo el cuerpo social argentino [...] Así como el proceso iniciado en 1853 estuvo fundado en la primacía de la razón [...] el proceso político que comienza en 1945 tiene todas las características de los fenómenos patológicos. Al compás del bombo y de la matraca y ante multitudes vociferantes se apagó de pronto la voz de la razón, desplazada por el mito y la concupiscencia..." (7).

No era más sencilla la situación en el plano internacional. En 1973 se reúnen en Tokio las más grandes corporaciones de Estados Unidos, Europa y de ese país conformando la Trilateral Comission, inicio del proceso de la economía y las finanzas globalizadas; Estados Unidos sale fortalecido de la crisis del petróleo de 1973 y logra actualizar los términos de la convivencia con la URSS en Vladivostok (1974), tras el encuentro de Leonid Brezhnev y Gerald Ford, permitiendo la "reorganización del patio trasero" con una serie de golpes de estado en América Latina.

En esas condiciones se realiza el golpe militar que instaura una política de terrorismo de estado cuyo resultado entre muertos y desaparecidos ascienden a más de 21.000 casos registrados(8), cuya inmensa mayoría eran militantes justicialistas, gran parte de los cuales eran trabajadores(9).

¿Qué es lo que se violó al aplicar la metodología que caracterizamos como "terrorismo de estado"? "La dignidad intrínseca y los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana" (10), o sea, que lo que se violó es "un régimen de libertad personal y de justicia social, fundado en el respeto de los derechos esenciales del hombre; los cuales no nacen del hecho de ser nacional de determinado estado, sino que tienen como fundamento los atributos de la persona humana"(11).

El diario Buenos Aires Herald provoca al Gobierno preguntando: El resultado de la corriente huelga de los trabajadores de Luz y Fuerza será el que decida quien está gobernando el país: las FFAA o los sindicatos peronistas.(12).

¿Dónde apareció la resistencia a la dictadura militar? Podemos reconocer tres instituciones que toman partido claramente, en la oposición a la misma: el sindicalismo, los organismos de derechos Humanos -especialmente, las Madres de Plaza de Mayo-y el Partido Justicialista.

La cosa también empezó en 1976, más precisamente el 9 de septiembre, cuando los trabajadores de la planta General Motors van a la huelga y el Ejército ocupa la misma; sigue el paro realizado en la planta Ford de Pacheco, donde el mismo Ejército contesta con la realización de un vivac y hace nombrar supervisores a suboficiales retirados que realizan su trabajo portando armas; en enero de 1977 los trabajadores de Luz y Fuerza se concentran frente a su Sindicato de Capital Federal y a la par de sus reivindicaciones laborales aparece, por primera vez, un canto: se va a acabar... se va acabar... la dictadura militar. La respuesta no se hizo esperar: a los cientos de trabajadores que ya habían desaparecido se le suma el Secretario General del Sindicato de Luz y Fuerza-Capital Federal, Oscar Smith y el grupo de compañeros que viajaba con él.

Por entonces aparecen también un grupo de madres que, en la desesperación frente a la desaparición de sus hijos(13) comienzan a agruparse para tratar de contenerse y seguir su lucha, nacen la Madres de Plaza de Mayo. Las cuales encabezan el reclamo en 1979 frente a la Delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, allí encontrarán a los vicepresidente primero y segundo del Partido Justicialista: Deolindo Felipe Bittel y Herminio Iglesias respectivamente(14)... el resto ausente sin aviso(15).

A eso se lo acompañó con los paros generales de 1979 y 1982 que convocara la CGT a cargo de Saúl Ubaldini..

 

Y después de todo la democracia vuelve

Por primera vez aparece una política explícita respecto de los Derechos Humanos con la asunción al Gobierno de Raúl Alfonsín, conformando la CONADEP(16), los juicios a las Juntas Militares y la reidentificación de los cadáveres NN que se van localizando. Allí se acuña el Nunca más.

En honor a la verdad, debemos reconocer que en la creación de la CONADEP hubo dos acciones que se apartaron de sus loables objetivos. En primer lugar parte de una concepción que busca reunir elementos para configurar los delitos que luego investigaría la Justicia; era la concepción de penalizar a los culpables antes que la de esclarecer la suerte de las víctimas(17). Por otro lado sirvió para "lavar" ciertas actitudes complacientes con la dictadura militar de algunos de sus integrantes, tales como Ernesto Sábato y Magdalena Ruiz Guiñazú.

La verdad histórica, también se suele desdibujar en los homenajes que a partir de este momento se realizan a los desaparecidos, cuando se los honra con motivo del final que no eligieron y se omiten en cambio los compromisos, las ideas o los sueños que sí tuvieron y que dieron sentido a sus vidas. Fueron en su inmensa mayoría, y así deberíamos seguir recordándolos, compañeros peronistas que creían en esa nueva etapa que se abrió en nuestra Patria con el regreso del Tte. Gral. Juan Domingo Perón en 1973.

A las leyes reparatorias que se sancionaron posteriormente a 1989; la envergadura que se le otorga a los Derechos Humanos al conformar una Secretaría de Estado que elabora una metodología, que brinda sus frutos en el esclarecimiento de muchas desapariciones, como el descubrimiento de niños a quienes se les había ocultado su identidad; se le suma el trabajo sobre un nuevo campo: no solo una dictadura violaba los Derechos Humanos sino que durante el proceso de las privatizaciones y apertura económica surgió nuevas actividades ligadas al mundo sindical.

En primer lugar será el Sindicato de Luz y Fuerza que deberá resolver la situación de trabajadores chilenos que son tratados en forma que se considera atenta contra su dignidad por parte de Edesur. Otro tanto deberá realizar la UOCRA en defensa de los trabajadores brasileños.

Se va encontrando así un nuevo perfil al significado de la expresión: "violación de los Derechos Humanos". Allí nos parece que se insertan aquellos que, por la falta de seguridad personal que el estado nacional no garantiza, son objeto de secuestro, mutilación y/o muerte.

El problema que se abre aquí es que hay quienes suponen que los Derechos Humanos poseen una marca registrada que ellos poseen. Aquí queremos ser claros. Comprendemos el dolor que puede tener una madre o un padre cuando pierden a un hijo por motivos tan crueles como los enunciados, agravados cuando ni siquiera se posee el cadáver para llorar sobre él e iniciar el duelo. Pero el caso es que, cuando el dolor se transforma en odio nada se puede construir sobre él, peor aún cuando aparece una suerte de mercadeo del desaparecido, al igual que el escenario que muestra Norman Finkelstein en Holocaust Industry, sosteniendo que esta posición está presente en la exposiciones del tipo Dachau-Disneyíandia que organiza el centro Simón Wiesenthal.

 

A manera de epílogo

Finalmente, debemos reflexionar si no estamos dejando pasar por alto la manera de violación más patente a los Derechos Humanos que se realiza en nuestros días, sumiendo a millones de trabajadores en la más abyecta de las condiciones humanas: la injusticia social, la exclusión social y el desarraigo. Curiosamente, aquellos miles que hoy solo se conocen como "los desparecidos", lucharon -cada cual a su modo- para que ello no ocurriera. Allí está nuestra deuda generacional y la misión a realizar en el futuro y para ello... de nada sirve confrontar.

(1) Cuando se realizaban intentos de conciliación que evitaran la guerra en la ex-Yugoslavia, un oficial inglés a cargo de ellas sostenía que era muy difícil negociar la paz y la construcción de una nueva sociedad, pues las partes iniciaban el diálogo confrontando lo sucedido en el siglo XV. Lo que no comprendían allí, como parece que tampoco acá, es que una negociación no se inicia con la declaración dogmática de sustento de la verdad.
(2) "Panorama" (1974)Nro. 354, pág. l3 y Nro. 362, pág. 9
(3) A él se le debe el nombre de la asonada militar, pues sostenía que después de la demagogia peronista, era necesarioun proceso de reorganización nacional. Para ver, desde el punto de vista político-ideológico las influencias o elpensamiento "procesista" puede verse: RATTEMBACH, Benjamín "El sistema socio-militar de la sociedad moderna", Buenos Aires, Círculo Militar, 1972; VILLEGAS, Osiris "La Guerra revolucionaria comunista", Buenos Aires, Círculo Militar, 1962 y "Tiempo geopolítico Argentino", ídem. 1975; MENÉNDEZ, Luciano B. "Las intervenciones militares en la vida política nacional" en Revista Militar, Buenos Aires (1982)
(4) "El golpe con traje y corbata" en Clarín 18.03.2001.
(5) SOCIEDAD RURAL ARGENTINA Memoria 1975-1976. Buenos Aires. 1976
(6) ídem.
(7) a Alerón 24.12.1975 p.5
(8) Secretaria de Derechos Humanos. 2003.
(9) Los trabajadores industriales eran 30.2%, la cifra más alta desde el universo ocupacional de los desaparecidos, a ello se le deben sumar el 17.9% de empleados llegando así al 48.1% de la cifra total. Nunca Más. Buenos Aires.CONADEP. 1984 p.296
(10) Preámbulo de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. 1948.
(11) Convención Americana sobre los Derechos Humanos. San José de Costa Rica. 1969.
(12) Buenos Aires Herald 18.10.1976.
(13) El mismo general Ramón Camps cuenta que en 1957 se iniciaron en el Ejército Argentino los estudios sobre la guerra revolucionaria comunista [...] con el asesoramiento de dos jefes del ejército francés. "...Trabajábamos basándonos en ladoctrina francesa aplicada en Indochina y en aplicación en ese momento en Argelia. Esa forma de actuar fue mantenida hasta1975 [...]recibimos primero la influencia francesa y luego la estadounidense, aplicando cada una por separado y luego juntas, tomando conceptos de ambas [...] hasta que llegó el momento en que asumimos nuestra mayoría de edad y aplicamos nuestra propia doctrina." LA PRENSA (18.1.1981) p.3. Más cerca de nosotros, encontramos las declaraciones públicas que realizaran los generales Reynaldo Bignone, Ramón Díaz Besone y Albano Harguindeguy quienes se preguntaban "¿Cómo puede sacar usted información a un detenido si no lo aprieta, si no tortura?", siendo aún más explícitos, "¿Usted cree que hubiéramos podido fusilar a 7000? Al fusilar tres nomás, mire el lío que el Papa le armó a Franco con tres. Se nos viene el mundo encima. Usted no puede fusilar 7000 personas. ¿Y si los metíamos en la cárcel, qué? Ya pasó acá. Venía un gobierno constitucional y los ponía en libertad." Ante semejante evidencia, huelgan los comentarios. La Nación, Clarín, Página 12 (7.10.2003)
(14) Afirmarán públicamente: el Justicialismo desde 1946 representa a la gran mayoría del pueblo argentino y con esa representatividad incontestable, se dirige a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos respondiendo a una generalizada inquietud de la comunidad internacional que considera que el comportamiento de la autoridad militar que ejercita el mando en la República Argentina es, francamente, violatoria de los Derechos Humanos. Los benefactores de la actual situación, son y serán nuestros implacables adversarios. No podemos aceptar el terrorismo de estado. No puede haber Doctrina de la Seguridad Nacional que esté por encima de ley que debe amparar por igual a todos los ciudadanos. Por ello, el Justicialismo denuncia la muerte y/o desaparición de miles de ciudadanos, lo que insólitamente se pretende justificar con la presunción de fallecimiento, que no significa otra cosa más que el reconocimiento de las arbitrariedades cometidas (CLARÍN, 1979,58-59)
(15) Mariano Grondona declara que el 24 de marzo de 1976 nació una nueva constitución que incluye la anterior. Un nuevo sistema constitucional que no está en contraposición con la Carta Magna del '53 (CONVICCIÓN, 1979,3).Unos días después irá más allá sosteniendo que por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí por que somos derechos y humanos (CRONISTA COMERCIAL, 1979,9). Un comunicado de la UCR, haciendo gala de la tradicional dialéctica radical, ambivalente y confusa, declara: repudiamos la violencia como método de acción política. Condenamos la guerrilla y el terrorismo que siembra destrucción y muerte. Repudiamos también la acción de los grupos autónomos que desde otro extremo ideológico, bajo el pretexto de ayudar a combatir al otro extremo, son responsables de excesos en la represión (citado por BLAUSTEIN/ZUBIETA, 1998,307). Esta posición sienta las bases de la teoría de los dos demonios y es completada por las declaraciones de Raúl Alfonsín quien sostiene Argentina está siendo empujada hacia un colapso ético por los partidarios de la violencia de uno y otro signo (CLARÍN, 1979,2).
(16) Dicha Comisión fue creada por el Decreto 187/83 como una de las primeras medidas del Gobierno, con el objetivo de lograr el esclarecimiento de los hechos relacionados con la desaparición de personas averiguando su destino o paradero.
(17) PIERINI, Alicia Exposición en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires (23.9.1996) en Buenos Aires: por una ciudad con derechos para todos. Buenos Aires. Eudeba. 1997 p. 23.

 
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